Plaza General Reding (Bailén), 26/abril/2009. 200 aniversario de su muerte.
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En la Avenida del Parador, escondido entre plantas y árboles, en una pequeña plaza a la entrada del pueblo, se encuentra este monumento que inmortaliza a la heroína local de la Batalla de Bailén y que tanto ha sido recordada últimamente.
Perteneciente al siglo XVIII y de planta de cruz latina. Posee una portada rehecha con arco de medio punto y espadaña de ladrillo. El crucero y el presbiterio, sus elementos más interesantes, presentan una cubierta de medio cañón quebrado.
Pertenece a la Cofradía de la Santa Vera Cruz tras ser cedida por las familias Corchado y Barreda. En su día albergó una escuela.
Un espacio urbano situado en la pequeña plaza ubicada en la calle Doctor Gavilán Eguren.
La farola (sorprendentemente en buen estado) armoniza con los escasos árboles que hay en la plaza, en este caso, catalpas.
La antigua fábrica que se ubicaba en el solar que rodea a la Plaza de las Cigüeñas y el comienzo de la Avenida del Parador ya contaba con esta alta torre, morada de cigüeñas. Afortunadamente se sigue conservando entre las edificaciones modernas en un ejemplo de convivencia de la naturaleza con el hombre.
La calle Real (Isabel la Católica) es el centro neurálgico de la localidad, la calle histórica. Tan transitada, tan visitada, tan castigada… Luce los maceteros instalados hace escasos meses y que se espera tengan más vida que sus predecesores…
Casa de la calle Silera donde naciera y muriera el mariscal de campo Luis José Rentero y Soriano, datos que recuerda la placa de la fachada y que el pueblo de Bailén dedicara a su memoria en 1976. Una casa histórica descuidada. Los paneles descubiertos dejan a la vista una bella fachada anterior. Su reconstrucción, lógicamente de carácter privado, enriquecería el patrimonio arquitectónico local.
Otra vista de la casa de la calle Silera en el que se puede apreciar el estado de abandono de la fachada y ¿las pruebas? realizadas para descubrir la original.
Las casas restauradas en los últimos años de la calle Colón requieren, afortunadamente, el mantenimiento de las fachadas originales por exigencias constructivas (no todo se ha hecho mal durante el boom inmobiliario, parece) como el ejemplo de esta bella casa. Aunque parece que el objetivo del dueño o dueños ha sido, en este caso, restaurar como inversión. Mal momento para vender en este momento. Sin embargo, el resultado final es espectacular.