María Bellido, la heroína local de la Batalla de Bailén de 1808, contempla desde lo alto de su monumento al pueblo que le vio nacer y le convertiría en una leyenda histórica.
Casi escondida, rodeada de árboles, hay que mirar muy hacia adentro para encontrar la imagen. Ubicada frente al Hotel Bailén (Antiguo Parador) da la bienvenida a los visitantes a Bailén por la entrada sur.
La Ermita de la Soledad, la más importante de Bailén tras la de Zocueca, hace honor a su nombre. Ubicada junto a la entrada del cementerio, se alza expectante y orgullosa. Con elementos góticos en la nave central (finales del siglo XIV o principios del XV) y barrocos en su camarín-torre (siglo XVIII) forma parte de la historia local como testigo silencioso y casi olvidado.